El estrés de ser adulto

“Ser mayor de edad, es el deseo más pendejo que he tenido de pequeño”

Una frase que nos representa a muchos. No es para menos, ya que la niñez y la adultez se viven en mundos muy diferentes, hasta podría decir que muy lejanos el uno del otro.

Cada uno vivió la infancia que le toco vivir a como quiso vivirla. Muchos la tuvieron difíciles, pero no por ello se dejaron vencer, mientras que a otros les toco una infancia con todo para ser feliz, pero no por ello lo fueron.

Lo que estoy a punto de contar, es desde mi propio punto de vista, desde la vida que me tocó vivir y de cómo quise vivirla.


Los gritos

Cuando peke, recuerdo muchas veces escuchar a mi papá gritando un bostezo, o algún sonido sin sentido. Muchas veces junto a mi hermana le decíamos que parecía loco. Incluso mi mamá siempre le decía que se callara, porque la gente iba a pensar mal.

No era para menos, porque sus gritos eran fuertes, fácilmente se podrían escuchar en las casas de al lado.

Luego de sus gritos solo sonreía.

 

Del pasado

Casi siempre, mi padre tenia la misma rutina al llegar a casa después del trabajo. Comía, se duchaba, veía un rato la tele y luego se iba a dormir. Los fines de semana, la rutina no cambiaba mucho. Incluso cuando íbamos de visita a casa de mis abuelos, solo llegaba a dormir.

Casi siempre, la rutina de mi padre por las mañanas solía ser igual de monótona. Se levantaba, desayunaba y luego se marchaba al trabajo.

Ante mi ignorancia, no llegue a odiar dicha rutina, lo llegue a odiar a él. No nos dedicaba tiempo, tampoco le dedicaba tiempo a mi madre y a consecuencia de su rutina de los fines de semana, no ayudaba en los quehaceres o no planeaba salidas de paseo a lugares entretenidos.

Llegue a pensar que era un mal padre. Uno al que no le importaba su familia, a quien los hijos le eran un estorbo para su rutina de holgazán.

Esta claro que ignoraba muchas cosas.

 

En el trabajo

Mi trayectoria laboral se ha enfocado en el área de la construcción, un área que sin importar genero y edad, demanda un esfuerzo no solo mental sino físico. Mayormente físico, diría yo.

He cargado y movido de todo, bultos de cemento, tubería de PCV, Galvanizada Cedula 40, Durock, Tablaroca, perfiles metálicos, luminarias para poste, calentadores, climas, entre otros muchos materiales para la obra. En el mejor de los casos todo lo desplazaba con montacargas, pero cuando se requería, todo era a mano.

Tanto trabajo de calcular áreas, material, tiempos de entrega, ordenes de compra, redactar correos o realizar llamadas para que otros mantengan la calma y sepan que todo va a estar bien en el proyecto. Todo eso estresa, y el estrés también cansa.

Después de un arduo día de trabajo, a veces doy gracias de poder tomar el bus, lograr tomar un asiento para poder dormir durante el trayecto de más de 1.5hrs camino a casa. Tanto cansancio logra cerrarte los ojos aun en lugares incomodos.

 

Del ahora

El vivir con estrés constante me ha dado tics nerviosos raros. Siempre tengo uno, cuando creo que logre superar uno, resulta que solo lo he reemplazado por otro.

Hay varios objetos que supuestamente ayudan a liberar el estrés, probe algunos, pero lo único que hacían era aumentar mi ansiedad. El estrés no desaparecía con ellos, ni siquiera lo controlaba.

Llego un momento donde inconscientemente, por querer liberar un poco de estrés me ponía a gritar sonidos sin sentido, como aullidos. Parecerá ridículo, pero ayuda demasiado. El perder la vergüenza para realizar algunas cosas, te libera de un poco de estrés.

Ahí fue donde comprendí a mi padre. Entendí porque a veces le daba igual el qué dirán y solo gritaba por gritar, solo para liberar un poco de estrés.

No justifico el que por ello también llegara borracho hasta tarde, porque si bien sirve para olvidar las penas, hay mejores maneras de perder el tiempo para desconectarse del mundo por un rato.

Es más que obvio que de niños, ignoramos muchas cosas del mundo de los adultos. Entiendo porque muchos adultos se molestan cuando un niño actúa y dice cosas ignorando la realidad del mundo. Pero debiéramos de entender eso precisamente, que ellos como niños ignoran muchas cosas y está bien así, para ellos puedan disfrutar su infancia cómodamente.

 

***


Notas:

Primero necesitamos comprender porque pasan muchas cosas, para que no parezcamos estúpidos a la hora de opinar o reclamar algo.

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P.D.

La ignorancia cuesta y mucho.

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